Accidente Cerebrovascular en jóvenes: ¿Por qué se produce?

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Especial Mi Voz
04/07/2018

Si bien hay síntomas similares, el  ACV en mayores y jóvenes implica diferencias tanto en su aparición como desarrollo.

Aunque muchas veces se piense lo contrario, el Accidente Cerebrovascular (ACV) no es una emergencia exclusiva de los adultos mayores, y aun cuando aparece en menor medida, muchas veces se puede presentar en personas jóvenes, entre los 15 y 45 años.

Los síntomas en ambos grupos etarios son similares: aparece en forma súbita, debilidad en alguna extremidad, imposibilidad para hablar o entender, problemas de visión, en algunos casos dolor de cabeza muy fuerte, etc.  Pero  sus causas, ¿son iguales?

Las cifras entregadas por diversos estudios señalan que tanto las causas como el desarrollo de ACV en adultos  mayores y jóvenes implican diferencias. Por ejemplo, mientras que en los adultos mayores el ACV Isquémico  tiene una incidencia de un 80%, en los jóvenes tanto el ACV Hemorrágico como Isquémico tienen una tasa de aparición similar.

Por otra parte, las causas de Accidente Cerebrovascular en jóvenes son mucho más variadas que con los adultos mayores. En el caso de los Isquémicos algunas de las causas que se han identificado son: Cardioembolia (problema de las válvulas cardiacas), Arteriosclerosis Precoz, Vasculopatía no arteriosclerótica, alteraciones de la coagulación y casos indeterminados.

¿Qué hacer ante un ACV?

Más allá de la edad, el Accidente Cerebrovascular es una emergencia médica y debe tratarse en un corto plazo. Lo primero es reconocer los síntomas y luego realizar un traslado urgente a un centro asistencial. Cabe recordar que el Accidente Cerebrovascular está dentro de las patologías cubiertas por el GES (Ex AUGE), por lo que tanto el diagnóstico como la hospitalización, el tratamiento y control están garantizados por el Estado de Chile. Además, se encuentra dentro de las coberturas de la Ley de Urgencias, lo que indica que el paciente tiene derecho a ser atendido en cualquier servicio de urgencia (público o privado).

Por otra parte, es importante destacar que un gran porcentaje de los ACV se pueden prevenir y para eso hay que mantener controlados los principales factores de riesgo, además de mantener chequeos constantes de presión arterial, glicemia y colesterol.